Como parte de esta intervención, los agentes ingresaron a áreas rurales y desmantelaron un campamento utilizado para el narcotráfico. Durante la operación, que contó con la supervisión del fiscal Celso Morales, se localizaron plantaciones de marihuana que cubrían aproximadamente 3 hectáreas.

El operativo culminó con la destrucción de unas 12 toneladas de marihuana, impidiendo así su distribución en el mercado ilegal.