El uso de estas pistolas, que simulan ser armas de fuego, ha causado situaciones de riesgo, como alteraciones en el tránsito y posibles daños a la integridad física de los menores. Ante esta situación, se determinó que dichos juguetes representan un peligro tanto para los niños como para la seguridad vial en general.

La resolución también establece que los padres, tutores o responsables legales deben garantizar el cumplimiento de esta normativa, adoptando medidas necesarias para evitar que los menores a su cargo utilicen estos juguetes en espacios públicos. Esta acción busca proteger la seguridad de los niños y la tranquilidad en la comunidad.