El supuesto autor sería un hombre de estatura alta, piel morena, contextura robusta, que vestía un short negro, remera gris de mangas cortas, championes blancos y llevaba un casco negro en la mano.

Este hecho se suma a la larga lista de motocicletas hurtadas en el hospital, un lugar donde los ciudadanos deben estacionar por necesidad, ya sea para visitar a sus familiares o para trabajar. La creciente inseguridad en la zona genera preocupación, ya que los delincuentes actúan con total impunidad.

El caso ya está en manos del Personal de Investigación Criminal de Hechos Punibles. Mientras tanto, los afectados exigen mayor vigilancia en el área para evitar más robos.