La víctima es una niña de 10 años identificada como I.M.G. La presunta agresora sería su madre, una mujer  de 38 años, quien se encuentra prófuga.

La intervención se realizó luego de una llamada de la agente fiscal, abogada Sandra Díaz, quien solicitó la presencia policial en el lugar. Al llegar, los oficiales confirmaron la situación y trasladaron a la menor, acompañada de su tía, al hospital regional, donde fue diagnosticada con hematomas en el rostro y el cuello, aparentemente causados por golpes.

Se dio aviso a la defensora pública de la niñez y adolescencia, abogada Paola Maciel, y todos los antecedentes del caso fueron remitidos al Ministerio Público para su investigación.