Según los testigos, Gomes fue interceptado por sicarios al llegar a su local. Los atacantes, a bordo de una camioneta Toyota Fortuner color negro, se detuvieron frente al lugar y al menos tres a cuatro hombres descendieron del vehículo para abrir fuego. Utilizaron pistolas calibre 9 milímetros, según lo indicado por las vainillas encontradas en la escena del crimen.

Tras el ataque, los responsables huyeron rápidamente hacia el lado brasileño de la frontera. 

Los intervinientes aún se encuentran en el lugar recabando mas datos.