La situación se desató cuando el joven, al ver la señal de alto de los agentes del grupo Motorizado Puma y de otras unidades policiales, decidió no detenerse y embistió a los oficiales, iniciando una persecución por varias calles. La persecución terminó en la calle Charagua, donde ambos ocupantes de la motocicleta cayeron al suelo, sufriendo lesiones leves. Al momento de ser aprehendido, el conductor se mostró violento y se resistió, además de no contar con los documentos de la motocicleta.
Paez fue trasladado a la Comisaría 3ra del barrio Obrero, mientras que la agente fiscal de turno, la abogada Katya Uemura, ordenó la entrega de la menor a su madre. La motocicleta quedó bajo custodia del Ministerio Público como evidencia en el proceso.