Los bomberos azules acudieron rápidamente tras recibir una llamada de emergencia y lograron sofocar el fuego. El vehículo incendiado era un Fiat Strada de color blanco.
Según las primeras informaciones, el automóvil coincidía con las características del que habrían utilizado sicarios para asesinar a Bruno Pacheco Ferreira, un ciudadano brasileño de 41 años. El crimen ocurrió el mismo día, cerca del mediodía, en el centro de Ponta Porã.