El hecho ocurrió la noche de este viernes (27), cuando la señora Ozorio acudió al servicio de maternidad del hospital para acompañar a su hija, quien estaba a punto de dar a luz. Según su relato, estacionó su motocicleta Leopard 110 de color negro y en menos de 30 minutos, al salir, ya no la encontró en el lugar.

Frente a esta situación, Fabiana se dirigió a pie hasta la Comisaría Primera para presentar la denuncia, pero lamentó que no se la aceptaran por no contar en ese momento con los documentos del rodado. A pesar de su insistencia y de prometer entregar los papeles a la mañana siguiente, la denuncia no fue registrada. "Si hubieran actuado rápido, tal vez habrían encontrado al ladrón", expresó con frustración.

La motocicleta hurtada tiene tres años de uso, está en buen estado y cuenta con detalles en el asiento, según describió la víctima. Este caso resalta nuevamente la inseguridad que enfrentan los ciudadanos en espacios públicos y la necesidad de una respuesta más efectiva por parte de las autoridades.