El Centro Regional de Educación Juan E. O’Leary, de Concepción, con más de 3.500 estudiantes, se vio nuevamente obligado a suspender sus actividades escolares debido a un problema con el transformador. Sobre este punto, Julio César Vera, presidente del Centro de Estudiantes, realizó un video en forma de protesta, a fin de exigir que las autoridades de la ANDE solucionen la problemática actual.

“No es la primera vez que esto ocurre. A principios del año lectivo, se enfrentaron a un inconveniente similar, el cual fue solucionado por la ANDE. En esa ocasión, la empresa advirtió que se necesitaba un transformador de mayor capacidad. El equipo instalado en ese momento, de 150 KVA, resultaba insuficiente, y se recomendó uno de al menos 300 KVA para cubrir la demanda”.

Al respecto, la licenciada Teresa Huerta, directora del CRE, expuso la crítica situación que enfrenta la institución educativa, afectada por la falta de energía eléctrica debido a un fallo en su transformador. Esta problemática, que se repite desde marzo, llevó a la suspensión de clases en un contexto de temperaturas extremas que superan los 40°.

“El tablero eléctrico reventó, lo que nos obligó a suspender actividades. Con este calor y una sobrepoblación de hasta 40 alumnos por aula, es imposible mantener a los chicos en clases”, señaló Huerta en entrevista con GEN/Nación Media, quien también destacó que las condiciones son insostenibles para el desarrollo de un ambiente educativo adecuado.

En esa línea, indicó que la reparación del transformador y del tablero eléctrico, que costó alrededor de G. 10 millones, es considerada solo una solución temporal. “La ANDE instaló un transformador prestado de 150 kVa, pero necesitamos uno de 315 kVa para satisfacer la demanda de la escuela”, explicó Huerta, advirtiendo que la solución definitiva implicaría una inversión de aproximadamente G. 100 millones.

Así también, la directora manifestó que la comunidad educativa está tomando medidas para manifestar su descontento. “Los padres de familia y los alumnos están considerando salir a las calles. Exigimos acciones concretas, no promesas”, afirmó la directora, quien dijo que, a pesar de las gestiones realizadas desde abril ante las autoridades, la respuesta fue insuficiente.

Además, dijo que se solicitó a las familias una contribución de G. 10.000 por familia para ayudar a afrontar la crisis, lo que refleja la desesperada situación económica de la comunidad educativa. La falta de recursos llevó a la escuela a operar bajo condiciones precarias, donde el uso de aire acondicionado se ve restringido y los alumnos deben enfrentar un ambiente de aprendizaje inadecuado.

Por su parte, Emilio Oleari, reportero presente en la entrevista, enfatizó la ironía de que la Dirección Departamental de Educación, parte del Ministerio de Educación y Ciencias, esté ubicada en el mismo predio y no esté proporcionando las soluciones necesarias. “Si esta institución emblemática enfrenta tales dificultades, imagínate cómo estará una escuela con recursos limitados”, comentó.

Asimismo, mencionó que el año escolar va culminando, además de las altas temperaturas, esperan una respuesta rápida y efectiva de las autoridades para evitar que la crisis actual se convierta en una tragedia educativa.

Finalmente, la directora Huerta hizo un llamado urgente a las autoridades, solicitando su apoyo para garantizar que los estudiantes puedan continuar con sus actividades escolares en condiciones normales. “Todo lo que hacemos es por el bien de nuestros niños y jóvenes”, concluyó.Fuente //www.hoy.com.py/