Martti es señalado como un miembro clave del grupo criminal Primer Comando Capital (PCC) y tiene una orden de captura internacional con fines de extradición. La operación fue posible gracias a la colaboración entre la SENAD de Paraguay y la Policía Federal de Brasil, quienes llevaron a cabo acciones coordinadas en ambos lados de la frontera.
Se sospecha que Martti formaba parte de una red internacional de lavado de dinero que operaba en Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay. Según datos de la Policía Federal brasileña, esta organización habría movido al menos 15 millones de dólares en fondos de origen ilícito durante los últimos dos años, utilizando bancos paralelos y prestanombres para ocultar el dinero.
La captura de Martti representa un golpe importante contra el crimen organizado en la región y se espera que pronto sea extraditado a Brasil para enfrentar la justicia.