Durante el procedimiento, se destruyeron ocho hectáreas de plantaciones de supuesta marihuana que se encontraban en etapa de crecimiento. Las plantaciones estaban distribuidas en cinco parcelas y acompañadas de un campamento precario con diversos enseres utilizados para el cultivo.
El operativo fue dirigido por personal del Departamento Especializado Contra el Narcotráfico y Delitos Conexos.