Óscar había sido reportado como desaparecido el día anterior (13 de febrero) por su pareja, quien presentó una denuncia ante las autoridades. Según el testimonio, él salió de su casa en moto para hacer compras y estuvieron en contacto por WhatsApp, hasta que de repente dejó de responder.
Gracias al rastreo, la motocicleta fue localizada, pero no había señales de su dueño. Horas más tarde, su cuerpo apareció en Ponta Porã con marcas de tortura e impactos de bala.
Las autoridades ya iniciaron una investigación para identificar a los responsables, aunque por ahora no hay sospechosos. El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal (IML) de Ponta Porã para los procedimientos forenses.