El incidente tuvo lugar en una vivienda de alquiler ubicada en una calle sin nombre de la fracción mencionada. La policía fue alertada a través de una llamada por radio, y al llegar al lugar, encontraron al agresor en el patio de la vivienda, con una herida en la cabeza y en aparente estado de ebriedad.
Según el relato de la víctima, Justo Pastor había estado bebiendo con un vecino, lo que provocó que ella fuera a recriminarle. Esto desató la furia del hombre, quien se dirigió a la casa y le propinó varios golpes, además de intentar estrangularla. Durante el ataque, el hijo de la mujer, un menor de 10 años, intervino golpeando al agresor en la cabeza con una piedra, lo que ocasionó la herida.
El aprehendido opuso resistencia a la policía en todo momento, obligando a los agentes a utilizar la fuerza para reducirlo. Luego de su arresto, le fueron leídos sus derechos, conforme al Artículo 12 de la Constitución Nacional.
El caso fue comunicado a la agente fiscal de turno, la abogada Sandra Cecilia Díaz, quien ordenó que el aprehendido permanezca en la comisaría, con libre comunicación y a disposición de las autoridades.