Según el informe policial, la mujer relató que su hijo estuvo desde la mañana creando disturbios en la vivienda, rompiendo utensilios y exigiéndole dinero para adquirir sustancias estupefacientes. Además, mencionó que el joven se mostró agresivo, recurriendo a maltratos verbales y amenazas, generando un ambiente de temor y descontrol en el hogar.

Ante la gravedad de la situación, la policía intervino de inmediato y pusieron el caso en conocimiento del Ministerio Público para los procedimientos legales correspondientes.